La convergencia digital está teniendo unas repercusiones enormes sobre la profesión periodística, como la modificación de los patrones de producción, distribución y consumo, contribuyendo de esta manera a la creación de una nueva forma de periodismo, el periodismo cívico. Todo ésto afecta de manera directa a la ya existente crisis del periodismo tradicional: ¿las nuevas posibilidades que ofrece la tecnología digital fortalecen o debilitan los valores del periodismo?
Es un tema de análisis en la actualidad si dicha convergencia conseguirá de forma real la creación y consolidación de un nuevo tipo de actividad informativa y de un quinto poder, con capacidad de aumentar en demasía la transparencia comunicativa.
Ahora una persona está en posición de participar en el proceso de intercambio de información, superando su papel de mero receptor pasivo (prosumidor). Así, se está logrando una erosión de los medios y de la "cultura mainstream", abandonando la forma clásica piramidal gracias al auge de contenidos amateur. Se está forjando el quinto poder, anteriormente mencionado, el vigilante de los vigilantes, que ayuda a salvaguardar el sistema sociopolítico mediante la desprofesionalización del periodismo.
Sin embargo, yo personalmente creo que el periodismo tradicional es fundamental en la sociedad, ya no en su función democrática (perdida hace bastante), sino por su labor social. Las críticas no son infundadas, por lo que se deberían reelaborar los puntos fundacionales que lo caracterizan para la protección de esta honorable profesión.

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